Cine

El Cine de Favio

by Colaboradores 16/09/2015
  

Este mes se está realizando el ciclo apodado Recuerdos y homenajes al Cine argentino que se desarrollará en cuatro encuentros los domingos 6, 13, 20 y 27 de septiembre, a las 14.30hs en la sede del Museo del Cine.


El ciclo cuenta con un largometraje homenaje a grandes del cine nacional: Lucas Demare, Ángel Magaña, Leonardo Favio y al laboratorio Alex (lugar donde luego de un gran incendio desaparecieron negativos de Argentina Sono Film y de muchas productoras de la época, y claro… con esto gran parte del cine nacional de la época) 

Este es el año del cincuentenario del estreno de Crónica de un niño solo y por lo tanto me gustaría poder ahondar en sobre la figura de Favio como director, al menos para mí su mejor faceta sin dudar. 

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Bien podemos pensar que su carrera como director no es tan basta ya que cuenta con 10 u 11 películas (Su primer cinta quedo inconclusa). Lo bueno viene en envase chico la mayoría de las veces… dicen, y sin duda esta es una de esas veces. No podemos negar en la intensidad o el aporte de estas películas al cine. 

Las películas de Favio las podemos dividir en etapas bien marcadas: Su primer trilogía: “Cronica de un niño solo”, “Este es el romance del Aniceto y la Francisca, de cómo quedó trunco, comenzó la tristeza y unas pocas cosas más...” y “El dependiente”. La segunda: “Juan Moreira”, “Nazareno Cruz y el lobo” y “Soñar, soñar”. Y finalmente otra etapa más política con “Gatica, el Mono” y 

“Perón, sinfonía del sentimiento”.

Pero debido a este homenaje del Museo del Cine, me gustaría hacer foco en la primera, la cual también cada pieza de esta etapa es diferente a la otra. La atrapante Crónica de un niño solo (1964), tan esquematizada en cierta forma, de hierro. Puedo imaginar a Favio sentado bocetando plano a plano, ¡Hasta quizás con la rigurosidad del cine soviético! cada angulación de la cámara o haz de luz están plantados ahí para transmitir, para decir algo. 



Favio nos cuenta sentimientos, quizás imágenes de su infancia, sonidos, oleres... Plagada de neorrealismo italiano, con su estilo realista y despojado de tintes sentimentales, cuenta la historia de la vida de este niño que transcurre entre la villa miseria y el reformatorio. 

Acá no tenemos una cámara que reacciona, que trata de explicar nada, o que genera una reflexión como en los documentales sociales de la época o el mismo cine social… Acá todo se siente, se escucha, se acompaña y nada se le reprocha a Piolín, a lo sumo se le compadece. Plagado de contrastes en las imágenes y silencios que sentencian todo el tiempo el destino de Piolín, lo acompañamos durante esos 70 min. 


La historia termina contando lo que parece predestinado del minuto uno, con crudeza pero a la vez belleza en esos planos encuadrados en un perfecto blanco y negro.

Dos años más tarde, nos trae: Este es el romance del Aniceto y la Francisca, de cómo quedó trunco, comenzó la tristeza y unas pocas cosas más... (1966) Basado en un cuento de su hermano. Con ese Joven Federico Luppi, criador de gallos de pelea y Elsa Daniel en esa sencilla chica de Lujan de Cuyo, la cinta sería re versionada por el mismo Favio en el 2008, con una estética en las antípodas de la primer versión, en esta última versión todo lo que antes eran silencios ahora son piezas musicales, los blancos y negros ahora son baile y color, aún así, creo que mantiene el mismo encanto, poesía y cadencia en los tiempos. 


Trailer Aniceto 2008


Podríamos decir que el Aniceto es una historia sencilla, que transcurre en un lugar sencillo, con personajes sencillos, pero la lírica del film transcurre en movimientos de cámara fluidos con desplazamiento de actores coreográfico de la mano de la cámara y con una belleza plástica en todo sentido… Lírica, como lírica se la puede definir, porque es casi un poema que trata sobre las pasiones, las miradas, los sentimientos, los amores, los vacíos y los errores. Sin dudas a mi parecer una de sus mejores películas. Es tan poco y mucho… creo que podría verla en un loop eterno!

Unos años después aparece El dependiente (1969) su primer guion escrito fuera de un bar, cuenta la historia del señor Fernández, que trabaja hace muchos años en la ferretería del señor Vila, en un trabajo aburrido y rutinante, esperando el día que el anciano muera para poder quedar a cargo de la ferretería. La historia transcurre en ese pueblo y de cómo él se va volviendo dependiente a todo, a su trabajo, a la mujer que le gusta, a la madre de ella… en una historia que la podemos encasillar dentro del realismo mágico (ahora tan.. ¿De moda?), que finaliza con ese tremendo plano (si habré rebobinado mil veces para ver este plano… ¡Cómo pudieron lograr algo así!), luego de algunos años leí por ahí que, claro, no hablemos de steady cams, un maestro de la cámara en mano Aníbal Di Salvo, quien había trabajado recientemente con Leopoldo Torres Nilson (maestro de Favio), realizó ese impecable travelling desde el sótano de la ferretería, hacia afuera para terminar en un plano general del pueblo, todo en un plano secuencia, simplemente sentado en una silla sostenido por cuatro técnicos agachados que lo iban moviendo y sacando de un lugar al otro tomado de las axilas. Impecable final, para esta historia en donde la clave está en los climas densos, los silencios fulminantes, y en donde la pesadez cada vez se hace más y más intensa…inevitablemente desencadenando ese final (uno debería poder tatuarse, travellings como estos).  



(Min 2:17 sube la música y comienza el travelling hecho de fílmico, sillas y axilas) 

Con esta película finaliza lo que podemos ver como una primera etapa en blanco y negro del fantástico cine de Favio, en estas primeras películas comenzamos a descubrir el discurso del cineasta con esa síntesis narrativa que define todo su relato. Un cine con un modelo narrativo diferente y en donde lo esencial está subordinado a movimientos de cámara, al montaje y no tanto a la palabra, pero si a los diálogos que generan los personajes sin hablar. Su cine podría decirse que es costumbrista, que cuenta pequeñas historias cosas de la vida cotidiana, muy humano. Pero claramente vemos como lo humano va más allá de historias comunes en lugares comunes, Favio percibe esto y tiene la impresionante capacidad de poder plasmarlo en un pedazo de fílmico, haciéndolo arte. 


Por Maria Sol Pose.
Colaboradores

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